Romper lo que también es tuyo puede ser delito: condenada por destrozar bienes gananciales tras el divorcio
Entre la noche del 12 y la madrugada del 13 de febrero de 2026, una mujer llamó al hijo que tenía en común con su exmarido para anunciarle que iba a entrar a la fuerza en la que había sido la vivienda familiar, en Vigo. Minutos después, él —a quien en ese momento correspondía el uso de la casa, porque el convenio de divorcio lo repartía por semestres— oyó cómo alguien manipulaba el cerrojo y vio desde la ventana cómo ella arremetía contra una lámpara de jardín, una silla de exterior, la puerta y las contraventanas de una ventana. La Sentencia 203/2026, de 9 de septiembre, del Tribunal de Instancia de Vigo la ha condenado por un delito leve de daños, aunque todo lo que rompió también le pertenecía.





